¡PRESERVA QUESO ORIGINAL DE GOUDA!

Desde la Edad Media elaboran los campesinos de la zona entorno a Gouda
(pulse aquí para ver un mapa) queso rústico. Ya entonces era este un producto
importante, que desde el siglo XVII se comerciaba a través del peso público de
Gouda. En los Países Bajos quedan tan sólo un par de cientos de elaboradores de
queso rústico y el mercado de queso de Gouda ha quedado reducido a una
atracción turística. Bajo la presión de precios bajos de queso, costes crecientes de
producción debidos a normativas, expansión urbanística y la competencia de
cantidades masivas de queso barato de fábrica, cesan anualmente decenas de
campesinos.
Con la pérdida de campesinos se pierden también el saber y la artesanía. Para
hacer quesos grandes que puedan curar de cuatro a cinco años se requieren
queseros hábiles y dedicados. Tan sólo quedan un par de granjas en las que se
haga quesos curados grandes. Slow Food trabaja en la preservación de este
queso curado rústico de Gouda, dada la tradición artesanal y el sabor lleno
único.
Para esta presidencia de Slow Food se ha establecido un protocolo de
elaboración. Pulse aquí para ver el protocolo en inglés (en breve se pondrá un
enlace).